Tenía dudas sobre con qué tema retomar el blog. Estaba la opción socorrida de las vacaciones, como se ha hecho toda la vida con las redacciones del colegio: "me lo he pasado muy bien, me ha gustado mucho".
Pensando en cómo describirlas sin caer en la rutina y el tópico, se me ha pasado por la cabeza contarlas desde la perspectiva del problema intestinal que me ha acompañado todas las vacaciones con pequeños intervalos de descanso estomacal. Pero lo he descartado porque no creo que se me de bien describir algo tan escatológico. Para estas cosas mejor leer a al amigo alarecherche que tiene dominio del estilo.
Así que decididamente paso del tema y voy a contar algo que me ha impresionado mucho. Ayer leí en el periódico que una señora ha sido encontrada muerta en su apartamento. Habían pasado aproximadamente dos años desde su fallecimiento hasta que el casero obtuvo una orden judicial para desahuciarla y finalmente abrir el domicilio y encontrarse con el cuadro.... Esto me hace pensar.... qué lenta es la justicia...
ah si, es verdad!... yo también lo leí ayer...qué fuerte. además creo que era jovencilla (que no quiere decir que si eres viejo sea más normal).
Me hace pensar que el casero y ella no debían mantener una relación muy fluida, y tampoco sus vecinos, y es que, cada vez hablamos menos unos con los otros. propongo que empezemos una terapia global que consista en hablar más unos con los otros y cara a cara, nada de chats... hablar más con el tendero, con el autobusero (cuando no sea peligroso), con el monitor del gimnasio (sobretodo si está de buen ver) y con la señora que nos pregunta por una calle. hablemos!
por cierto, bienvenida!
Consuela saber que a mi esto, de momento, no me va a ocurrir. No lo de palmarla, que cualquiera sabe, sino lo de que nadie se de cuenta.
Mi madre me llama unas 12 veces al día y si no he contestado a la tercera llama a Protección Civil, así que no hay riesgo. Te quiero mamá!
si es que la soledad es muy mala, vamos, digo yo...
no conozco esa experiencia...
buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Pues a mi me hace pensar... que ese tipo de casas ya no se hacen.
¡Qué acabados de carpintería, oiga! ¡Cómo aislan del exterior!
Porque, digo yo, la pobre mujer estaría descomponiéndose durante todo ese tiempo...
A lo mejor le dio el jamacuco mientras hacía huevos fritos y tenía la campana extractora a todo meter. Un suponer.
En fin, que ya no se construye como antes.
Salud. (mierda, me he delatado)