El sábado me contaron una historia de esas que te hacen querer al ser humano, así, en genérico.
Pal había dejado su coche aparcado en zona ORA con el papelito correspondiente, pero, seguramente debido a esa verborrea tan característica suya, se le había pasado la hora e iba hacia su coche preocupada por la alta probabilidad de que la hubieran multado.
Al llegar se encontró con una chica que estaba poniendo algo en su parabrisas. Lo recógió y esto fue lo que se encontro: una nota y una anulación de multa. Leyó la nota que decía más o menos: "he visto que un guardia te multaba y te he comprado una anulación. Métela en un sobre junto a tu papel y la multa y lo echas en el buzón del parquímetro. De nada".
Mola, eh?
Es un gesto precioso, creo yo. Acostumbrados a ir cada uno a nuestra bola, resulta llamativa la actuación de la chica. Pienso en quién que yo conozca haría algo así y se me ocurre que Alb, a lo mejor, también lo haría.
De hecho, ayer sin ir más lejos, hizo algo bastante del estilo. Nos sobraba una entrada para el teatro y como no éramos capaces de venderla, pensó en regalarla a cualquiera mejor que perderla.
La afortunada fue una viejecita que estaba por allí (a Alb, me parece a mi, que le dan mucha ternura las viejecitas). Aunque la historia no tuvo un final muy feliz... nada más coger la entrada, la viejecita se precipitó a venderla, todavía con Alb al lado. Alb le cobró la entrada al comprador y la viejecita le pedía la mitad del importe!!!
El pobre Alb, no sabía que hacer, me da mí que no daba crédito a la situación. Pero en esto me acerqué yo, me contó la historia me aseguré que la pasta la tenía él y me lo llevé de allí, sin discutir con la listilla de la viejecita siquiera. Faltaba más!!
con esas historias, en Hollywood hacen por lo menos, por lo menos 17 películas de sobremesa......"basadas en hechos reales", claro.
si es que , llevas una vida de pelicula!!!!
uy! como está el patio! pero lo del parquimetro vale más, no?
y... ¿fué una buena obra? ;-)